Como si fuera un Vídeo porno Amateur

Son las diez de la mañana. Decido que ya he dormido bastante, y  treientme la pereza de sobre voy hacia la ducha. Me miro al espejo y me congratulo al comprobar que mi “ amigueta” también está muy despierta. Parece que tiene ganas de fiesta. Quizás más tarde, pienso. Esto empezaba como un Vídeo porno Amateur.
Un golpe duchado y almorzado me voy al gimnasio. Al llegar voy directo al vestuario, pasando por ante la recepcionista, que me dedica un “buen día” con una curiosa sonrisa. Es una chica que sin ser  exuberante tiene un encanto especial. Nunca lo he visto de cintura para abajo, pero tiene una cara realmente bonita, tanto inocente que resulta morbosa. Tiene el cabello castaño claro, ojos de color miel enorme, nariz pequeña y labios finos. Parece tener un cuerpo bastante delgado, con unos pechos pequeños pero firmes. Siempre he pensado que esta chica me trata diferente al resto de clientes del gimnasio, pero tampoco le doy demasiada importancia.

Cuando empieza el vídeo porno amateur

Dentro de los vestuario encuentro al monitor  dotantes. Nunca me he considerado homosexual, pero si me ha gustado contemplar la belleza, tanto masculina como femenina. El monitor tiene un cuerpo realmente escultural, muy  muscula sin llegar a ser desproporcionado. Me fijo en su cuerpo, mientras me voy  treinta la ropa por  posarme la de deporte, y no puedo evitar las siempre odiosas comparaciones. Mi cuerpo es de lo más normal. Siempre me ha gustado mantendremos en forma, pero los  quiletas de más después de las fiestas navideñas son inevitables.

Salgo del vestuario, y entro al gimnasio. Me siento realmente activo y con mucha energía, y cuando miro al mío cercando, me doy cuenta que me he quedado solo. Miro al reloj y ya son los dos pases. Entonces me recuerdo que el gimnasio cierra a las dos, y en este momento viene el monitor a  recordarme de este vídeo porno amateur.

Me comenta que hoy me ha encontrado mucho en forma. Vamos juntos hacia la ducha charlando agradablemente. Un golpe bajo los relajantes rayos de agua noto como me mira  disimuladamente el pene. Le sonrío y le pregunto descaradamente qué está mirando. Me felicita por el  tamaño de mi aparato, cosa que me halaga y  ruboriza.

Mientras me continúo remojando la cabeza, veo que sale, y hace una perdida con el móvil. No le doy ninguna importancia, hasta que siento que alguien entra al vestuario. Me  extraño, puesto que el gimnasio está ya cerrado, y cuando me giro me encuentro a la recepcionista con la mano a la cintura del monitor y  mirante con, de nuevo, aquella misteriosa sonrisa a los labios… “No te había dicho que tendrías hoy un buen día?, pues no ha hecho más que empezar…” me dice, mientras lentamente se acerca en la ducha y me coge de la mano. Me hace sentar a un banquillo, junto al  muscula monitor, dejando un lugar en medio que pronto se encarga de ocupar ella misma. Yo todavía  pérlese miro a los dos a los ojos, buscando su aprobación,  perqué tienen que saber, que un golpe empiece, ya no me podré parar… La recepcionista iba vestida con una  blusa  apretada a su cuerpo  menú, una falda corta y unas medias de tipos  colegial que siempre me han resultado mucho  sexys. A los pies, unas botas de talón.

Mi erección es ya evidente y no puedo contener las ganas a tener sexo con esta chica, protagonista de tantas fantasías maquinadas en un frío baño, y porque no  duro, con aquel escultural hombre, el deseo de toda mujer, y la disimulada envidia de todo macho. Cuando volví en sí, el monitor y la recepcionista se estaban ya besando apasionadamente. Él le  marejada sin ningún tipo de delicadeza los pechos, mientras ella suavemente nos  masturbaba a los dos, con una mano a cada cual. Decido explorar por mi cuenta y me arrodillo a los pies de mi  desea. Le saco las botas, y me recreo bajando despacio las medias, descubriendo centímetro a centímetro aquellas suaves piernas, que hasta hoy sólo me había podido imaginar. Las medias están ya a la altura de los tobillos, y se las acabo de sacar,  diantres querencias por tierra. Es cuando miro hacia arriba y veo sus  insinuantes piernas, y al horizonte, escondidas entre una falda estrujada, unas pequeñas  calcetes blancas, cuando la  luxaría se apodera de mí, y pierdo el control.

Fuente:

http://blablaporno.com/la-parejita-le-gusta-follar-y-grabar/

http://blablaporno.com/la-parejita-le-gusta-follar-y-grabar/

http://blablaporno.com/gordo-torbe-se-folla-a-chica-de-19-anos-en-castellano/

Las Lesbianas se destapan

El hecho que aquella mujer me hubiera confesado que intencionadamente había llamado más del cuento con el objetivo que yo la pudiera escuchar, era un hecho que aumentó todavía más las ganas de poseerla. Así que no tardé mucho a hacerla levantar de la posición que había cogido su cuerpo para poderme hacer la increíble mamada que me había hecho. Un golpe levantada, y los dos de cara a cara, nuestras miradas quedaron fijadas la uno en el otro. Sus ojos con mirada transparente me tenían hipnotizado, besé su boca todavía con gusto de mi sexo. Su espalda estaba apoyada en una de las paredes de la ducha, mientras mi cuerpo se chafaba contra el suyo. En esta posición y mientras nuestras lenguas estaban entrelazadas, le levanté una pierna y mi sexo rápidamente fue a buscar el suyo. Después, le levanté la otra pierna y ella colgó sus brazos de mi cuello y entrecruzó sus piernas por detrás de mi culo. Y empecé a *follar-la. Mi pelvis se movía con ligeros movimientos y hacía que mi *polla entrara y saliera de su coño. Cada vez que la penetraba, ella gemía de placer. De vez en cuando, cerraba los ojos asimilando el placer que estaba recibiendo mientras sus labios besaban los míos.

El ritmo fue aumentando, las entradas eran cada vez más contundentes y profundas. Sus gemidos eran cada vez más fuertes. El bastante que hacía mi cuerpo hacía que suyo quedara chafado contra la pared. Sus uñas arañaban mi espalda y mis manos seguían sosteniendo su culo. Estuvimos así un buen rato, *follant bajo el agua de la ducha. El ruido del agua a la ducha también ayudaba a amortecer los chillidos de placer que de vez en cuando se *escaven del interior de la Núria. Estábamos disfrutando tanto, que el orgasmo no tardó mucho. No me puedo sacar de la cabeza aquel momento. Ella mordiéndose el labio para evitar llamar, los ojos cerrados y recibiendo mis empujones. Los gritos de liberación que hizo coincidió con mi descarga de semen en el interior de su coño.

La dejé despacio, procurando que sus pies le volvieran la estabilidad. Habíamos *xalat cómo nunca, pero entonces empezaban los primeros remordimientos. Habíamos sido *follant a escasos 20 metros de nuestras parejas y esto nos empezó a afectar. Sellamos un pacto de silencio y acordamos asimilarlo de la mejor forma. Aquello, había sido un resbalón que no se tenía que volver a repetir. Así que después de enjugarnos, fuimos a nuestras respectivas camas.
El día siguiente, nuestras miradas continuaron buscándose en la hora del almuerzo. La mochila de los remordimientos se había descargado del todo y el deseo volvió a apoderarse de nosotros.

Fuentes:

https://videosdesexogratisyrelatos.wordpress.com/2014/11/01/los-videos-de-lesbianas-y-los-juegos/

http://videossexualesx.blogspot.com.es/2014/11/lesbianas-cachondas-lesbianas-follando.html

http://videosdesexogratisyrelatos.wordpress.com/2014/11/01/ya-sabes-que-los-videos-de-lesbianas-es-wea/

vídeos porno en español

Los mejores vídeos Porno en español

Sin duda los mejores sitios para ver vídeos porno en español es acudiendo a página de recopilación. Las páginas de recopilación de vídeos porno en Español se encargan de seleccionar aquellos vídeos de sexo con más visitas para centralizarlo en un mismo site. Así de simple.

Ventajas de Vídeos Porno en Español Centralizado

Pues la verdad que existen muchas ventajas y es muy bueno ver los vídeos porno en español o castellano en estos tipos de plataformas de sexo especializadas. La verdad que el porno esta cambiando radicalmente y por esa razón los consumidores de vídeos porno ya están perfeccionando sus gustos. No solo eso, sino que no son capaces de ejecutar una correcta masturbación sino es a través de este tipo de plataformas de vídeos porno es español gratis.

Esa es otra de las ventajas de este tipo de plataformas:

Vídeos porno en castellano gratis:

Así es queridos amigos este tipo de plataformas de centralización de porno son completamente gratuitas. Algunas, no todas, únicamente se monetizan de publicidad. Pero eso no tienen porque afectarnos negativamente. Puede ser publicidad que nos guste.

Los vídeos porno es español gratis o vídeos de sexo son una pasada. Conozco una página de este tipo pero ahora mismo no me acuerdo de su nombre. Lo que si se, es que no solo tenían la mejor selección de vídeos porno, sino que también tenían comentarios de los usuarios sobre los vídeos, opinión del autor y muchas cosas mas.

vídeos porno en español

Los mejores vídeos porno en español

OH así se llamará este post: los mejores vídeos porno en español. Una palabra clave que seguro que gusta a muchos y entusiasma a otros. Si así es, efectivamente. Correcto en este tipo de plataformas también podrás obtener una gratificante sensación placentera que te hará colar por el cielo. Los mejores vídeos de sexo, nose a mi me gusta el porno en español.

No cabe duda de que el porno está consiguiendo cada día más adeptos, el porno en español de calidad, no cualquier tipo de vídeos de sexo. Todo el mundo sabe que el HD es la nueva moda, pero nosotros apostamos por el multi plano orientado a ojete. Un gran clásico dentro del fascinante mundo de los mejores vídeos de sexo en español. Clásico como Judini sigo puliendo mi flow.

Los mejores vídeos porno como ya tu sabe.  Bueno y con esto acabamos 400 palabras de las que tanto le gustan.

relato erotico

Amasando el Pan

Ayer estaba cansada, salí de trabajar pasadas las ocho, y subí al metro absorta en mis pensamientos. Hacía aquel viaje de forma totalmente automática, transbordos, etc. Sólo pensaba que cuando llegara a casa todavía tenía que hacer la demasiada del pan que había sacado el día antes y me hacía mucha pereza. Hacer pan, es todo un proceso, no os pensáis, tienes que ser previsor y sacarlo con tiempos porque la demasiada madre es mucho señora… Yo no había hecho nunca antes, pero después de aquel curso decidí de probarlo, no parecía tan difícil. Esta era la tercera vez que lo intentaba, las otras habían sido un auténtico desastre. Siempre me había salido un pan medio crudo que no gustó a nadie. Sólo mi abuela, pobre, lo había elogiado… ¿Qué haríamos sin las abuelas, eh?

relato erotico
Pues bien, junto a casa estaban inaugurando un restaurante muy cuquetó y estaba pleno de gente bastante más grande que yo, haciendo un tipo de aperitivo de pie. Entré con un poco de morro, pensando vaya por Diós, como caído del cielo, comes cuatro canapés y ya no hace falta que te hagas cenar. Sólo entrar un chico me ofreció una copa y me dijo que me recomendaba que probara el montadito de guacamole… Le hice caso, realmente era buenísimo… Estuvimos hablando un rato de si el guacamole con cilantro o no, y tal, mientras yo iba saciante mi estómago. Él me dijo que se alegraba de haber encontrado alguien más como él, que traía un rato muy aburrido, yo le confesé que vivía en el edificio del lado y que había entrado por casualidad y por pereza de cocinar.
Resultó que su tio era el cocinero del restaurante, y que él se había pasado toda la tarde a la cocina ayudándolo. sabía mucho cocinar. Cómo que yo justo aquel trimestre había hecho el curso de cocina tenía todas las recetas frescas a la cabeza y empezamos a hablar de sopas de sandía, ensaladas exóticas y un largo etcétera. Entonces no sé como fuimos a parar a mi pan que esperaba que yo lo amasase. Le dije que había probado de hacer un par de golpes pero que no me salía, y que hoy estaba cansada y que ya lo dejaba por imposible, que tiraba la toalla. Él me sonrió y me dijo con un filete de voz que si quería podía subir y me enseñaba un par de trucos. Pensé porque no.
Entramos al pequeño ascensor de mi bloque y yo notaba como la tensión que se generaba entre nosotros revotaba de un espejo al otro del ascensor. Entonces se me acercó y me hizo una caricia apartándome los cabellos de la cara diciendo: Qué suerte haberte encontrado hoy. Y dándome un beso muy cálido a la punta de los labios.
Yo noté como una descarga eléctrica me recorría todo el espinazo y correspondí con una sonrisa y uno estoy de acuerdo, acercándole de nuevo mis labios y nos hicimos un señor beso. De aquellos en que las lenguas parecen poseídas por una fuerza sobrehumana, en que sólo mandan ellas y controlan toda la escena.
Al llegar a mi planta, la puerta del ascensor se abrió y nos volvió a la realidad. Bajamos rápidamente y abrí la puerta del piso. Sólo entrar ya sentía el olor de la levadura cruda de la demasiada del pan. Y con una sonrisa socarrona le dije: El deber de te llama, señalándole el bol con la demasiada. No sé si es el que quiero ahora… Me dijo él cogiéndome por las caderas y acercándome hacia él y plantándome otro beso. Liberándome como pude de la tentación, me aparté y le dije que yo ahora sí que quería acabarlo, que era un reto personal y que si no ya lo haría a solas. Él resignado me dijo: Muy bien, pero cámbiate de ropa y ponte algo que se pueda manchar, que la harina es traidora.
Fui rápidamente hacia la habitación y me saqué la blusa y me puse un vestido de verano bien fresquito.
Cuando volví hacia la cocina, él se había espabilado para encontrar la harina que había esparcido por sobre el mármol porque no se enganchara la demasiada y me dijo: Llegas justo a tiempo. Mira el secreto para hacer un buen pan, se llama stretch and fold. Fíjate. Voces como lo estiro? Y después lo pliegas por todos los lados. Voces? Ahora pruébalo tú.
Me puse ante la montaña blanca de sobre el mármol y empecé a copiar el que él había hecho. La demasiada era muy enganxosa y no me salía. Entonces él se puso detrás mío y me cogió las manos para guiar los movimientos. Noté su aliento a mi nuca y otro escalofrío me recorrió de arriba abajo. Él también estaba tienes y desconcentrado, sentía como me olía delicadamente junto a cuello haciendo sonar mi pendiente al rossar-lecon la punta de la nariz. Sin darnos cuenta nuestras manos dejaron de amassar el pan, y se dedicaban a enlazar nuestros dedos danzando su propio baile. Todo el cuerpo empezó a danzar, y yo lo notaba detrás mío cada vez más excitado. Muy despacio sus manos se fueron deslizandose por mis brazos hasta que hábilmente tocaron muy suavemente mis pechos. Noté como los pezones se me ponían de punta de golpe.
Él también lo debía de saber, puesto que incrementó las caricias en aquella zona, acariciando el borde del vestido encima la pitrera con una mano, mientras la otra la bajaba rápidamente hacia mi muslo donde empezaba un proceso pareciendo jugando con el borde de mi vestido y estrujándola hacia arriba.
Yo estaba que me fundía, disfrutando como nunca, de su juego de caricias. Por la parte de arriba se las había apañado para graparme un pecho mientras me besaba suavemente el cuello detrás la oreja, mientras la otra mano ya estaba a mi entrepierna haciéndome sufrir como nunca. Una voz interior me decía, por favor, no aguanto más tócame ya… Y dedo, y hecho, rápidamente va escolar-se por entre mis bragas y me puso un dedo dentro. Luego que me tocó me cuchicheó: Mmm… para mojar pan…
Y el resto de la historia creo que os la dejo por vuestra imaginación, sólo os diré que no me lo había montado nunca al mármol de la cocina del piso y que valió mucho la pena. Finalmente acabamos el pan. A la tercera va la vencida, el mejor pan que he hecho y el que ha tenido la miga más esponjosa! (Claro que con tanto rato de reposo no me extraña)
Aria